Valverde
La capital de la isla de El Hierro es una villa de más de 5.000 habitantes, situada en una zona de medianías. El municipio está disperso en varios pueblos, que van desde la costa hasta las zonas altas. Como capital insular, presta servicios a toda la Isla y acoge los principales edificios administrativos.
Sitios de Interés
Santa María de la Concepción
La iglesia parroquial de Santa María de la Concepción se construyó en el siglo XVIII, y de esa misma época data la figura de la Virgen que se adora en su interior. Cuenta con una talla genovesa, el Cristo de la Columna, de gran valor artístico.
El Mocanal
Está situado en el fértil norte de la isla, rodeado de pastos y campos de cultivo, y a una altitud similar a la de Valverde. El ambiente suele ser muy húmedo y es frecuente que haya nieblas. En la costa del Mocanal encontramos dos grandes piscinas naturales junto a las que se alza un antiquísimo poblado que ha sido conservado en su estado original: el Pozo de las Calcosas. Las casas están construidas con muros de piedra seca y tejados de colmo (paja de trigo y centeno), y han sido cuidadosamente restauradas por sus actuales propietarios. Este lugar solamente está habitado en verano y durante los fines de semana, y para llegar hasta allí hay que caminar unos diez minutos por un estrecho sendero que baja el acantilado.
Guarazoca
Está a un par de kilómetros más hacia el norte, gozando de un paisaje y clima muy similares. Sus habitantes también viven principalmente de la agricultura y aún pueden admirarse algunas antiguas e impresionantes prensas para el vino.
En el restaurante del mirador de La Peña se puede comer muy confortablemente mientras se disfruta de una magnifica vista La construcción fue concebida por César Manrique y en ella se emplearon principalmente materiales autóctonos. A través de sus grandes ventanales podemos admirar una fantástica vista del Golfo, los Roques del Salmor y La Cumbre. Es una inteligente combinación de construcción tradicional y arquitectura moderna.
Algo más arriba de Guarazoca y Mocanal, encontramos uno de los pueblos más antiguos de El Hierro: Las Montañetas. La humedad de su clima hizo que sus habitantes acabasen por abandonarlo, pero la mayoría de campos de labranza siguen siendo cultivados en la actualidad. Algunas de las casas abandonadas han sido restauradas por sus propietarios, con no pocos esfuerzos, y se alquilan para turismo rural.
San Andrés está situado en una meseta y goza de clima continental: con un calor fuerte en verano y unos inviernos fríos, húmedos y con nieblas. Las brumas pueden durar todo el día o, más frecuentemente, toda la noche. Sus habitantes se dedican principalmente a la ganadería, como lo demuestran las cabras, ovejas y vacas que pastan en los prados de las proximidades.
El Mirador de Jinama está situado al noroeste del pueblo, y vale la pena desviarse hasta él para poder disfrutar de una impresionante vista sobre el Golfo.
Echedo está situado en una importante zona vitivinícola, y sus graciosas casas están rodeadas por las típicas parras cultivadas bajo cenizas volcánicas. De aquí parte la pista que lleva hasta el Charco Manso, unas fantásticas piscinas naturales habilitadas en una costa muy agreste, con arcos de lava y numerosos sopladores (bufaderos).
El Tamaduste ha pasado de ser un pueblo de pescadores a convertirse en el lugar de veraneo para los habitantes de Valverde. Cuenta con un pequeño puerto natural cuyas aguas invitan a pegarse un baño. Está situado cerca del aeropuerto, y sus blancas casas y apartamentos contrastan vivamente contra las negras cenizas volcánicas de su entorno.
La Caleta también está muy cerca del aeropuerto y cuenta con algunos apartamentos y dos bares, así como piscinas en las que es posible bañarse. En las rocas próximas al mar se han descubierto numerosos petroglifos atribuidos a los primitivos pobladores de la isla.
En la bahía de Timijiraque, próxima al puerto de La Estaca, encontramos una de las pocas playas de arena de la isla. Suele ser frecuentada por surfistas y bañistas. Hay dos bares en los que pueden degustarse vinos y tapas.
El barrio de La Estaca se encuentra en una zona muy próxima al puerto de La Estaca,concretamente en la bahía. Se trata de unas construcciones en la base de la ladera,lo que ha ocasionado problemas de seguridad por los desprendimientos de piedras. Por ese motivo, se ha planteado la reposición de las viviendas en un lugar totalmente seguro. Dispone de espectaculares vistas al mar y contacto con la naturaleza.
El pueblo de Isora se encuentra a unos diez kilómetros del casco urbano y se distribuye a ambos lados de la carretera general, en una zona de medianías donde abundan los frutales y las tierras de cultivo. En este pueblo existen numerosas casas rurales. Destaca su bonito mirador, desde el que se observa una espectacular vista de Las Playas, el Roque de la Bonanza y el Parador Nacional de Turismo. Desde este mirador parten varios senderos en sentido descendente.
Tiñor está constituido por un núcleo de viviendas construidas en una ladera, de acceso por carretera pero de difícil visión si no se accede por su vía de acceso. El conocido "Camino de la Virgen" de los Reyes pasa por el corazón de este caserío, que es eminentemente agrícola, aunque también predominan los frutales y la ganadería. Se encuentra a unos cinco kilómetros del casco urbano de Valverde.
Ocho kilómetros más al sur, al inicio de la bahía de Las Playas, aparece la imponente figura del Roque de la Bonanza, una formación rocosa que se alza verticalmente 200 metros sobre el suelo oceánico. Es uno de los motivos más fotogénicos de la isla.
Al otro extremo de la bahía, y en un lugar sumamente tranquilo y alejado de todo, se alza el Parador Nacional. Se trata de un hotel estatal de cuatro estrellas con un ambiente muy cuidado y confortable.
Las Barranqueras constituyen un caserío cerca de la costa que se encuentra entre el túnel de Las Playas y Timijiraque. Está compuesto por grupos de viviendas a ambos lados de la carretera general.
El Pozo de Las Calcosas es un núcleo muy característico, con construcciones peculiares, donde muchos habitantes pasan sus vacaciones, cerca del mar y en contacto con la naturaleza




